#4: Colgate Intentó Vender Platos Congelados
A principios de la década de 1980, Colgate decidió diversificarse más allá de la pasta dental e incursionó en el mercado de comidas congeladas, lanzando productos como lasaña y platos de pollo. La estrategia de la empresa apostó al reconocimiento de su marca, pero los consumidores solo asociaban el nombre Colgate con el sabor a menta. Las ventas de estos productos fueron bajas y las comidas congeladas desaparecieron rápidamente, convirtiéndose en una lección memorable de marketing.

