#6: El rey Leopoldo II
Leopoldo II de Bélgica dedicó gran parte de sus esfuerzos a expandir su control personal sobre el Estado Libre del Congo a partir de 1885, muchas veces relegando la vida familiar a un segundo plano. Sus hijas, entre ellas la princesa Luisa de Bélgica, crecieron bajo estrictas expectativas relacionadas con su posición y con alianzas políticas. Luisa terminó protagonizando un matrimonio infeliz y un sonado escándalo público durante la década de 1890. Mientras tanto, Leopoldo permanecía concentrado en acumular riqueza y desarrollar proyectos de infraestructura. La distancia emocional que mantenía con su familia reflejaba las prioridades que guiaban toda su vida: la ambición personal solía pesar más que los vínculos familiares.

