#2: Enrique VIII
Enrique VIII gobernó una corte marcada por la incertidumbre constante, una situación que afectó profundamente a sus tres hijos: María I de Inglaterra, Isabel I y Eduardo VI. En 1536, Ana Bolena fue ejecutada, dejando a su hija Isabel sin madre cuando apenas tenía dos años. María, nacida en 1516, pasó años de inestabilidad después de que su madre, Catalina de Aragón, fuera repudiada y expulsada de la corte. Eduardo, nacido en 1537 de Jane Seymour, quien falleció pocos días después del parto, creció como el tan esperado heredero varón. Los tres aprendieron desde muy pequeños que sobrevivir en la corte requería prudencia y un fino instinto político, muchas veces sin el apoyo de una figura paterna cercana.

