#10: Carlos I de Inglaterra
Carlos I de Inglaterra condujo al país hacia la Guerra Civil Inglesa en 1642, tras años de tensiones con el Parlamento. Sus hijos, entre ellos el futuro Carlos II, pasaron gran parte de la década de 1640 trasladándose entre refugios seguros y el exilio. En enero de 1649, Carlos I fue ejecutado en Londres. Su hijo permaneció en el extranjero durante más de diez años antes de recuperar el trono en 1660. Aquellas experiencias marcaron profundamente su forma de gobernar, haciéndolo mucho más prudente y consciente de lo rápido que podía cambiar el poder.

